Suplantación de identidad en el transporte: cómo un simple error en un correo electrónico puede provocar pérdidas millonarias

- Author: Roberto Garcia

El fraude en el transporte empieza, cada vez más, con un correo electrónico

El robo de mercancías ya no requiere necesariamente forzar las puertas de un remolque o asaltar un camión. En muchos casos, los delincuentes consiguen que un cargador o un operador logístico entregue la mercancía a un falso transportista, haciéndose pasar por una empresa legítima.

Basta con modificar una letra del dominio de un correo electrónico, añadir un guion o cambiar una extensión para suplantar la identidad de una empresa de transporte. A partir de ahí, los delincuentes pueden manipular la contratación, la recogida y la entrega de la mercancía.

Un problema creciente para el sector logístico

El artículo cita datos de Desa, consultora con sede en Berlín, según los cuales los casos de fraude por suplantación de identidad en el transporte y la logística europeos aumentaron de 80 en 2022 a 266 en 2024. Aproximadamente el 75 % implicó la suplantación de empresas reales.

Entre las modalidades más habituales destacan los transportistas ficticios, las recogidas fraudulentas, la falsificación documental y la utilización de identidades corporativas robadas.

Tres formas de cometer el fraude

1. Dominios de correo falsos. Los delincuentes crean direcciones casi idénticas a las de transportistas reales y utilizan documentos empresariales, pólizas de seguro y referencias falsificadas para ganarse la confianza de sus interlocutores.

2. Interceptación de comunicaciones. Los criminales vigilan los intercambios de información entre cargadores y transportistas. Cuando identifican un envío de valor, envían a un conductor que se hace pasar por el autorizado, con documentación falsificada.

3. Robo de cuentas de correo. Los atacantes acceden a una cuenta corporativa legítima y estudian las comunicaciones para identificar operaciones interesantes. Después contactan con el operador logístico desde la propia dirección de correo de la empresa suplantada.

Cómo prevenir la suplantación de identidad

El artículo recomienda adoptar cuatro medidas básicas:

  • Verificar las direcciones de correo: comprobar cada carácter del dominio y contrastarlo con la web oficial y los registros empresariales.
  • Confirmar los cambios por teléfono: no modificar cuentas bancarias, puntos de recogida o direcciones de entrega basándose únicamente en un correo electrónico. La confirmación debe realizarse mediante un número de teléfono previamente conocido.
  • Extremar la precaución con cuentas gratuitas: los mensajes enviados desde servicios como Gmail o Hotmail deben motivar comprobaciones adicionales cuando se presentan como comunicaciones corporativas.
  • Formar a los equipos: enseñar a detectar señales de fraude, especialmente durante operaciones urgentes y momentos de elevada presión operativa.

La seguridad debe formar parte del proceso de contratación

La digitalización, la contratación de transporte a través de plataformas y las múltiples capas de subcontratación amplían las oportunidades para los delincuentes.

Por ello, la prevención no depende exclusivamente de la tecnología. También exige procedimientos de verificación integrados en el trabajo diario, controles de seguridad y una validación rigurosa de los colaboradores.

En este contexto, Trans.eu explica que ha reforzado los controles de las nuevas empresas registradas y que, junto con TAPA EMEA, ha impulsado un intercambio cerrado de cargas para transportistas con certificación TAPA TSR 1 o TSR 2.

La conclusión es clara: verificar la identidad del transportista antes de asignar una carga y comprobar cualquier cambio operativo o financiero puede evitar que un fraude digital termine convirtiéndose en una pérdida real de mercancía.